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Por favor, oprima aquí para sugerir sus ideas para futuras encuestas o "Temas Candentes" a tratarse.

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25 de julio de 2003
Copyright © 2003 PUERTO RICO HERALD. Todos los derechos reservados. 
¿Irak, Quo Vadis?

Tres meses después que el Presidente Bush anunció que "ha terminado la guerra" en Irak, soldados estadounidenses y británicos siguen muriendo y sufriendo heridas a diario en ese conflictivo país. El Especialista del Ejército de los Estados Unidos Ramón Reyes Torres fue el más reciente de seis puertorriqueños que han muerto en los operativos de Irak y su funeral en Caguas hace unos días se convirtió en sede de oposición a la política de los Estados Unidos en Irak. Incluso se formularon llamados para el retiro de casi 1,500 puertorriqueños que están en el servicio militar y actualmente desempeñando labores en ese país del Oriente Medio.

De nuevo, la pregunta es si la reconstrucción de Irak no debe dejarse en manos de una autoridad internacional tal como las Naciones Unidas o la OTAN, sustituyendo a los soldados estadounidenses con fuerzas multinacionales. A pesar de que no existe rechazo público por parte del gobierno de Bush a la idea de internacionalizar las fuerzas de ocupación, el Departamento de Defensa y el Departamento de Estado no están actuando con premura para alcanzar tal objetivo. En el Tema Candente de la encuesta de esta semana del Herald, le pedimos a los lectores que vuelvan a expresar sus opiniones sobre las políticas de los Estados Unidos en Irak. Desde octubre del año pasado, este tema ha sido presentado en las encuestas del Herald en cuatro ocasiones.

Los líderes militares de los Estados Unidos atribuyen las muertes "posteriores a la guerra" como tácticas de guerrilla organizadas por los simpatizantes de Saddam que se rehusan de deponer sus armas y siguen obrando en función de planes bélicos previos a la guerra para desestabilizar las fuerzas de ocupación y provocar división política a nivel doméstico en Estados Unidos en respuesta a las crecientes muertes de soldados. Se han organizado manifestaciones callejeras -- en oportunidades con decenas de miles de manifestantes -- en contra de la presencia occidental en Irak y pidiendo el establecimiento de un estado islámico. Igualmente acosados por los manifestantes se están viendo los miembros del Concilio Nacional de Irak, organizado por las autoridades de la ocupación para restaurar un gobierno operante que imponga orden en el caótico estado actual del país.

El gobierno de Bush, preocupado por la situación en Irak y enfrentando acusaciones que el Presidente engañó al pueblo estadounidense al presentar a Saddam antes de la invasión como una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos, insiste en que el desorden en Irak ahora es una consecuencia predecible del temor de que Saddam Hussein pudiera regresar al poder. El gobierno está descartando la multitud de críticos que recuerdan a los funcionarios públicos que todavía no se encuentran las prometidas armas de destrucción masiva que iban a ser descubiertas. La mantra de Bush no ha cambiado: "Están ahí y a la larga las encontraremos".

La mayoría de los que están contemplando la nominación para la presidencia por parte del Partido Democrático en el 2004 se están valiendo de esa preocupación pública en torno a la situación en Irak para menoscabar la todavía popular posición del Presidente Bush. Acusan al gobierno de haber "creado" la evidencia de que Saddam tenía armas de destrucción masiva, incluyendo capacidad nuclear. Uno de esos aspirantes demócratas, que se anticipa que muy pronto anunciará oficialmente su candidatura, es el ex General de cuatro estrellas y ex Comandante de la OTAN, Wesley Clark. En entrevistas a los medios de comunicación ha denigrado la manera en que el gobierno ha lidiado con la situación en Irak diciendo que el no haber incluido a las Naciones Unidas en el proceso desde el comienzo fue un "error estratégico". Más aún, predice que, si la actual política hacia Irak se mantiene, "será necesario mantener tropas en ese país de 5 a 10 años más".

Funcionarios estadounidenses se sintieron vencedores al comienzo de la semana cuando dos de los hijos de Hussein y sus principales asesores, Qusay y Uday, murieron en una batalla en una ciudad en el norte de Irak. Inmediatamente hubo celebraciones en Bagdad cuando se anunciaron las muertes. Funcionarios del gobierno predijeron que la muerte de esos temidos verdugos de su padre era la señal requerida del inevitable desmoronamiento del Partido Baath en Irak y que contribuiría a aminorar las tensiones existentes. A diario, voceros del gobierno de Bush reiteran el objetivo de la administración de no abandonar Irak hasta tanto se encuentre en el poder un gobierno democráticamente electo, listo a gobernar sobre una sociedad pacífica y multiétnica.

La primera vez que preguntamos sus puntos de vista a los lectores del Herald sobre la participación de los Estados Unidos en Irak fue en octubre del 2002, justo después que el Congreso aprobó una resolución conjunta otorgando autoridad al Presidente Bush para valerse de las fuerzas armadas de la manera que el determinara "necesario y apropiado para defender la seguridad nacional de los Estados Unidos contra la continua amenaza representada por Irak". En esa encuesta, sólo 35% de los participantes consideraron que los Estados Unidos debían actuar en forma unilateral en Irak mientras que el resto prefería que se hiciera en coordinación con la participación de las Naciones Unidas o que el país no se involucrara del todo.

La próxima encuesta de Temas Candentes sobre el mismo tema fue en enero del 2003, justo después del segundo Mensaje de la Nación del Presidente George W. Bush ante el Congreso. En ese discurso fue que formuló la ahora desacreditada acusación que fuentes de inteligencia británica habían descubierto evidencia que Irak estaba tratando de comprar uranio de la pequeña nación africana de Niger. A pesar del alarmante mensaje del Presidente, 53% de los lectores del Herald todavía preferían ver a las Naciones Unidas involucradas en cualquier tipo de acción militar en Irak, un resultado estadístico que refleó el sentir general en todo el país.

Varias semanas después, los lectores del Herald una vez más se expresaron en este particular cuando se les formuló la pregunta "guerra o esperar" y en esa oportunidad la opinión de los participantes quedó dividida en partes iguales. Esta encuesta se celebró justo después que el Secretario de Estado, Colin Powell, presentó evidencia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que supuestamente vinculaba al régimen de Saddam Hussein con la producción de armas biológicas y químicas y continuaban evadiendo los esfuerzos de los inspectores de las Naciones Unidas de ubicar armas de destrucción masiva. En el momento en que se formuló la encuesta, más de mil reservistas puertorriqueños habían sido llamados a servicio activo y 4,700 miembros de la Guardia Nacional de Puerto Rico habían sido desplazados. Miles de otros puertorriqueños ya eran miembros de las fuerzas militares de voluntarios de los Estados Unidos.

La última muestra de las opinión de los lectores del Herald fue en abril del 2003 cuando se preguntó: "¿Quién debe encabezar la reconstrucción de Irak después de la guerra?" La encuesta se celebró justo después que las fuerzas invasoras habían logrado sacar del poder al gobierno de Saddam Hussein y su Partido Baath. Hubo celebración y júbilo en las calles de Irak, pero también estaba emergiendo un "lado siniestro" al comenzar a ocurrir vandalismo y robos por doquier con pandillas llevándose o destruyendo todo lo que podían. La opinión mundial reaccionó con asombro ante las imágenes de ciudadanos de Irak desmantelando bancos, escuelas, hospitales y museos robando dinero, equipo y antigüedades, mientras las tropas de "liberación" se mantenían inertes alrededor de esos actos sin ofrecer resistencia alguna. Un 80% de los participantes en la encuesta del Herald indicaron querer ver a las Naciones Unidas en un papel principal o secundario en la reconstrucción de Irak después de la guerra, pero eso no habría de suceder.

Hoy el vandalismo ha dado paso a ataques encubiertos contra nuestros soldados e Infantes de Marina y consideramos que es el momento adecuado nuevamente para pedir la opinión de los lectores del Herald sobre la política de los Estados Unidos en Irak. ¿Qué piensa usted? Favor de votar más arriba.

Pregunta de esta semana:
¿Qué debe ser el próximo paso de los EE.UU. en Irak?

(Residentes de EE.UU., favor de votar a la izquierda; residentes de Puerto Rico voten a la derecha)

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E.U. . Residentes
<---->
. PR
Los EE.UU. debe internacionalizar el esfuerzo
Los EE.UU. debe mantener su política actual
Los EE.UU. debe retirarse lo antes posible
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Ver el resultado actual

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